En medio de la crisis más grande de la Historia del Perú  por la pandemia del Coronavirus se debe plantear una reforma estructural del sistema de salud, que no se debería limitar sólo al uso de un carnet o del DNI para validar burocráticamente el “aseguramiento universal” cuando lo más importante es garantizar el acceso a una salud digna y de calidad que garantice la Salud como Derecho Humano Fundamental para lo cual es necesario fortalecer el artículo 7 de la Constitución Política del Perú; las decisiones no deberían estar centradas en sólo construir más hospitales cuando debemos impulsar el fortalecimiento real del primer nivel de atención (postas médicas y centros de salud), preocuparse de como cerrar la brecha de falta de médicos especialistas y de profesionales de la salud en los rincones más alejados del Perú; centrar la decisión en subir a por lo menos 8% del PBI el presupuesto en el sector salud que permita llevar a cabo una verdadera reforma de la salud, recuperar la rectoría del Ministerio de Salud, la reestructuración del Sistema Integral de Salud (SIS) es una necesidad urgente; se debe plantear un reingeniería ágil y óptima de la gestión de los hospitales y redes, invertir en equipamiento, medicamentos e insumos. Existen grandes brechas pendientes en el sector que requieren ser replanteados de manera urgente mediante políticas públicas a favor de los ciudadanos peruanos.

Tomy Villanueva

Por Tomy Villanueva

MBA - Master in Business Administration en Universidad del Pacífico (Lima, Perú) Especialización en Gestión y Finanzas Públicas en Universidad del Pacífico (Lima, Perú) Especialista en Salud pública.